• La Abuela ahorradora

    MIS FINANZAS Y YO SOMOS «MILLENNIALS»

    Si naciste entre principios de los ochenta y mediados de los noventa, bienvenido al club de los millennials.

    Somos la generación que ha vivido los inicios de la era de la digitalización. El gran estigma de esta generación es el famoso mote de “nini” (ni estudia, ni trabaja). Aunque seguro que habéis oído la versión 2.0: “ninini” (ni estudia, ni trabaja, ni tiene ganas).

    Independientemente de la veracidad de lo comentado, este mote nos es otorgado en parte porque se nos considera una generación perezosa, comodona, caprichosa y consumista. Y en parte porque somos la generación que ha tenido que sufrir unos duros comienzos en el mercado laboral. Los primeros pasos en el mundo laboral han estado marcados por la devastadora crisis económica de 2008, especialmente en España.

    Pero tampoco va a ser todo malo. Somos la generación preocupada por llevar una vida sana (o “healthy” que suena más moderno) y ciertamente concienciada con el ecologismo.

    NOTA: No os ofendáis, que ya sabemos que no todos son iguales. Hay de todo. Esto son caracterizaciones de sociólogos y demás historias…

    En algunos estudios, nos catalogan como la generación Peter Pan. O lo que es lo mismo, la generación que se niega a asumir las responsabilidades que conlleva la vida adulta.

    Queremos vivir lo mismo con 40 años que vivíamos cuando teníamos 20 años.

    Los millennial lo hacen todo más tarde que lo hicieron sus padres o sus abuelos. Es una generación con más estudios, que empieza a trabajar más tarde y que se independiza (con un poco de suerte) a los treinta y tantos.

    ¿Por qué?

    Pues en parte por lo que comentaba antes de que nos enfrentamos a un mercado laboral que está como está. Y, por otro lado, por rasgos culturales. Está claro que quién va a querer irse de casa de papá y mamá si disfrutan de un régimen de pensión completa (y en algunos casos, un todo incluido).

    Digamos que están inmersos en la cultura del mínimo esfuerzo

    Pero vamos a lo nuestro. En cuanto a las finanzas personales, está claro que los millennials no se comportan de la misma forma que sus generaciones antecesoras. En eso no hemos mejorado. Al revés, hemos empeorado.

    Según el estudio de PWC, sólo el 24% tiene educación financiera básica. Es un dato alarmante, teniendo en cuenta que llevar el timón de nuestras finanzas es llevar una importante parte de nuestra vida lo más encaminada posible.

    ¿Qué nos ocurre a los millennials con el dinero?

    • Finalizamos nuestros estudios más tarde y empezamos a trabajar más tarde. Por lo que empezamos a generar ingresos a los veinte y tantos.
    • Mercado laboral precario. El paso de la crisis económica de 2008 nos ha dejado un mercado laboral más precario si cabe. Dónde nos encontramos con poca oferta laboral según nuestros estudios. Lo que obliga muchas veces a emigrar. Y en la oferta de empleo existente abundan trabajos temporales que impiden mantener unos ingresos regulares.
    • Salarios que no ascienden del mismo modo que lo hace el coste de la vida.
    • A este panorama hay que sumarle la escasa educación financiera, que por supuesto empeora la situación.
    Lo que tus padres ya sabían con 20 años:

    Nuestros padres con 20 años ya tenían claro aspectos de su vida financiera que muchos de nuestra generación se resisten a interiorizar en sus vidas.

    1. La necesidad de marcar una meta.
    2. Trabajar para conseguir esa meta a través de pequeños objetivos.
    3. La necesidad y los beneficios de tener un presupuesto equilibrado entre nuestros ingresos y gastos.
    4. El peligro de la sobrecarga de deuda.
    5. El riesgo que conlleva el abuso de herramientas de crédito fácil como son las tarjetas de crédito.
    6. La importancia del ahorro y la inversión para alcanzar la libertad financiera.

    Dicho esto y a título meramente informativo, tengo que deciros que la que da voz a El Bolsillo de mi Abuela entra dentro de la generación millennial. Y desde aquí os animo a tomar las riendas de vuestro bolsillo. Y como dice el señor Robert Kiyosaki:

    “No trabaje por dinero, haga que el dinero trabaje por usted”

  • La Abuela ahorradora

    FINANZAS EN PAREJA

    El amor mueve montañas. Pero hay algo más que las mueve, el dinero. Cuenta la Abuela que el refrán dice: cuando el dinero sale por la puerta, el amor salta por la ventana.

    Es muy triste pero muy real. La escasez de dinero destapa muchas veces si realmente nuestra pareja está con nosotros por amor a nosotros o por amor al dinero.

    Sea como fuere. No quiero ser agorera. Vamos a partir de la premisa de que lo vuestro es amor y del bueno.

    Como cada uno es de un padre y de una madre, es preciso y necesario que afloren diferencias entre vosotros. La Abuela dice que amor sin discusión, es de preocupación.

    NOTA IMPORTANTE: discusiones respetuosas y sin abusar 😉

    Si ahora yo os pregunto cuáles son los principales motivos por los que discutís con vuestra pareja, sin ser adivina os digo que entre el TOP 10 se encuentran:

    1. Por tonterías.
    2. Por la educación de los niños.
    3. Por temas económicos.

    Vamos a por el tema económico.

    Cuando  se camina juntos y se tienen objetivos comunes, es más fácil construir un patrimonio conjunto. La transparencia es el tema clave aquí. De ello la importancia de ser claros y sinceros desde un principio.

    LA UNIÓN HACE LA FUERZA.

    En el momento en el que empezamos a compartir con nuestra pareja algo más que ratitos agradables, cuando empezamos una vida en común y las finanzas pasan a ser cosa de dos, es importante revisar tres aspectos clave:

    1. Poner orden.

    Llámame pesada sí, pero establecer un presupuesto realista es el primer paso que debemos dar para iniciarnos en el maravilloso mundo de nuestras finanzas personales. ¿Cómo establecernos este presupuesto? Siguiendo los pasos que te expongo a continuación:

    • Saber de cuánto dinero vamos a disponer cada mes.
    • Establecer cuáles son los gastos principales del mes. Para ello, puedes ayudarte de la plantilla mensual de la Abuela.
    • Por supuesto, que los gastos no superen a los ingresos.
    • Organizar nuestra economía. Es decir, qué porcentaje se nos va a ir en gastos fijos, en gastos corrientes y qué parte destinamos al ahorro. Modalidades hay muchas, la Abuela te muestra su receta preferida aquí.
    • Marcaos un objetivo de ahorro mensual.
    • Pre-ahorro. Apartad la cantidad de dinero que habéis acordado ahorrar nada más ingresar la nómina. A tiempo de rescatarlo si lo necesitamos siempre estamos.
    • Tened un fondo para emergencias. Siempre pueden surgir gastos no esperados que nos trastocan el presupuesto mensual. Ahí es cuando trabaja el fondo de emergencia.

    2. Esto es cosa de dos.

    Al igual que en las tareas domésticas la responsabilidad debe ser de dos, en lo financiero ocurre lo mismo. Es importante asignar las tareas financieras de las que se va a encargar cada uno. Con tareas financieras me refiero a abordar asuntos como: estar pendientes de cuando llegan los principales gastos y que haya fondos suficientes, revisar la cuenta diaria o semanalmente, gestionar el fondo de emergencias, gestionar el ahorro y la inversión, entre otras.

    Pero antes de asignar estas tareas, sería conveniente aclarar qué cantidad de dinero va a aportar cada uno a la economía familiar en función de sus ingresos y qué parte se queda para sí mismo, o si por el contrario acordáis que todo el dinero que entra pasa a ser común.

    3. Punto de encuentro.

    Como os decía antes, cada uno es de una madre y de un padre. Y, como para muchos otros aspectos de la convivencia, cada quién tiene su personalidad y su forma de afrontar la vida.

    Lo más habitual es que vuestros perfiles financieros no coincidan. Puede que tu pareja sea más arriesgada o derrochadora que tú. O, por el contrario, puede que sea más precavida y ahorradora que tú. En fin, combinaciones tienes todas las que quieras.

    Dicho esto, ambos deben escucharse y empatizar. Y, a partir de aquí, definir una estrategia común que espero que os traiga mucha abundancia y prosperidad en lo económico y en lo personal.

    Como siempre, encantada de escuchar vuestras experiencias personales en cuanto a las finanzas en pareja. Un abrazo!!

  • La Abuela ahorradora

    CÓMO AHORRAR EN TUS COMPRAS NAVIDEÑAS

    La Navidad está a la vuelta de la esquina. Ya vemos turrones, polvorones, bombones, figuras de navidad…

    Todos sabemos que las navidades acaban siendo un chorro de dinero (regalos, comidas…). Por esto, la Abuela quiere  ayudarte a que los gastos no se te disparen más de la cuenta este año.

    Ahí van unos cuantos consejos:

    .

    • Planifica tu presupuesto. Siempre recalcamos la importancia de elaborarse un presupuesto para todo. Por tanto, el primer paso va a ser: “¿Cuánto me puedo gastar?

     

    • La lista de la compra. Tanto para la comida como para otros gastos, es recomendable elaborarnos una lista de todo aquello que queremos y necesitamos comprar. Y, por supuesto, ceñirnos a ella.

    NOTA MENTAL: Comprar con el estómago lleno. 

    • La lista de regalos. Otro método es hacernos una lista de todas las personas a las que les vamos a regalar y establecernos un presupuesto para cada regalo. Es una forma de hacer las compras navideñas de una forma más consciente.

    Pincha aquí para descargar gratis la plantilla para  hacer la lista de regalos.

    • Dosifica las compras en el tiempo. Para que no le venga todo de golpe, la Abuela compra con antelación aquellos regalos que sabe que no le fallan y deja para última hora aquellos regalos que requieren comprarse más cerca de las fechas clave. Así reparte los gastos para que no le vengan todos el mismo mes. Eventos como el Black Friday son una buena oportunidad para comprar aquello que buscas más barato.
    • Amigo invisible. Cada año acabamos comprando infinidad de regalos porque la lista de personas a las que regalar es larga. Una forma de acabar con esto es hacer “el amigo invisible”. De esta forma conseguimos ahorrar y, a la vez, pasamos un buen rato intentando adivinar quién es el autor de nuestro regalo.
    • La carta a los Reyes Magos (o a Papá Noel). Pide a tus peques que envíen con tiempo la carta. Todos sabemos que a última hora la “fabrica” se queda sin existencias.
    • Controla la tarjeta de crédito. Esto es meramente por salud, para que luego cuando venga la liquidación de la tarjeta no te de un “patatús”.
    • Disfruta a lo grande! Ese es el último y más importante consejo que la Abuela pueda darte.

    Y recuerda: Menos es más.

  • DESCARGAR

    REGALOS NAVIDEÑOS- PLANTILLA

    Parece que ya huele a Navidad. Y como no podía ser de otra manera, la Abuela os trae otra de sus plantillas.

    Siempre recalcamos la importancia de elaborar un presupuesto para todo. En este caso también. Sabemos que la lista de personas a las que regalar puede ser larga, por ello, va bien crearnos una lista de regalos que hacer.

    Partimos de la pregunta: ¿Cuánto me puedo gastar?

    A partir de aquí, ¡qué vuele la imaginación y el buen gusto!

    La Abuela os deja aquí abajo una plantilla simple y gratuita para crear una lista de personas a las que regalar y el presupuesto máximo que tenemos para cada una.

    Si quieres saber más sobre cómo ahorrar en tus compras, te invito a leer más aquí.

    ElbolsillodemiAbuela
  • La Abuela ahorradora

    CÓMO GASTAR MENOS.

    ¿Ves que te falta mes a final del sueldo? ¿Crees que ahorrar es imposible para ti? Si te pasa
    esto, no necesitas de ningún milagro ni que te toque la lotería (que a nadie le amarga un
    dulce) para poder poner en orden tus finanzas.

    Lo que sí vas a necesitar es trabajar un super poder, la disciplina.

    Como para todo en esta vida, se necesita disciplina para crear hábitos y mantenerlos. Es más fácil de lo que crees, todo es proponérselo. 

    Debemos tomar el control de nuestras finanzas. Controlar el dinero, no que él nos controle a nosotros. 

    Y tú me diras: ¿Cómo? Hablar es muy fácil, otra cosa es hacer.

    Como todo hijo de vecino, yo también tengo mi trabajo y mis gastos que son de obligado cumplimiento. Y te digo que la clave es sencilla: Ser conscientes de dónde va a parar nuestro dinero. La mayoría de veces simplemente se trata de aprender a gastar menos.

    Por aquí repasamos algunas pautas (hay muchas más) para empezar a gastar menos.

    CÓMO EMPEZAR A GASTAR MENOS:

    1. ¿Qué te hace realmente feliz? Piensa que es lo que te hace feliz y céntrate en ello (tus hobbies, pasar tiempo de calidad con tus hijos…) Lo realmente importante en la vida necesita poco dinero.

    2. El poder de las emociones. Las emociones juegan un papel crucial en nuestra forma de gastar. Muchas veces intentamos sentirnos mejor comprando cosas. Y cierto es que por más comprar, nuestros vacíos no se van a llenar. Por tanto, evita ir de compras cuando estés triste.

    3. Registra tus gastos. Por aquí la Abuela te deja su plantilla  (pincha aquí para descargarla de forma gratuita) para analizar de cuánto dinero dispone y por dónde se le va cada mes. De esta forma es más fácil identificar cuantos agujeros tiene nuestro bolsillo y cuántos de ellos podemos tapar.

    4. Evita las tarjetas de crédito. Nos confiamos de la tarjeta de crédito y cuando nos viene la liquidación, nos tiemblan las piernas. Además, ahorrarás dinero en intereses.

    5. La meta. Debemos tener un objetivo. ¿Para qué quiero ahorrar? Tener y mantener la motivación te ayudará a gastar menos.

    6. Planifica y simplifica. Establece tu menú semanal y cíñete a la lista. Con esto vas a ahorrar tiempo y dinero. Compra aquello que realmente vayas a utilizar. Aquí te dejo unos consejos para ahorrar en el supermercado. Y, por supuesto, la plantilla gratuita de la Abuela para planificarte el menú de la semana.

    7. ¡Cuidado con las ofertas! Las ofertas tipo: 2ª unidad al 50%, 3×2, etc. Son muy golosas. Aprovéchalas si son productos que verdaderamente utilizas.

    8. Simplifica tus cuentas. Tener muchas cuentas bancarias puede suponer un gasto anual a tener en cuenta. Por ejemplo, puede ser interesante reducirlas a dos. Una donde van tus ingresos y gastos del día a día, y otra donde únicamente depositas el dinero que vas logrando ahorrar. No olvides poner una parte de tu dinero a trabajar, aquí te explico cómo y por qué.

    9. Pre-ahorro. Solemos cometer el error de ahorrar lo que nos sobra (si es que nos sobra) a final de mes. Lo conveniente sería apartar la cantidad de dinero que consideres en tu cuenta de ahorro nada más ingresar la nómina.

    10. Medita las compras. Ante tantas tentaciones, es difícil no sucumbir. Tómate un tiempo antes de comprar aquello que te ha entrado por los ojos. Date un margen de una semana o 24 horas para pensar si es algo que realmente necesitas.

    LA PIEDRA FILOSOFAL.

    La conclusión a la que llegamos la Abuela y yo es que: Menos es más.

    En alguna ocasión os he contado que una servidora, la que da voz a elbolsillodemiabuela, ha descubierto su filosofía de vida a sus veinte y tantos años. Menos es más. Si quieres pasarte, aquí te cuento un poco el origen.

    Pero básicamente, la conclusión que extraemos es, que pese a lo que nos quieren hacer creer, tener más cosas no nos va a aportar más felicidad en nuestra vida. Estamos cansados de ver que el dinero arruina familias y amistades.

    Esta es la premisa para aprender a gastar menos. Y tomar las riendas de nuestra economía.

    Tampoco se trata de vivir una vida mediocre, nada de eso. Se trata de centrarnos en aquello que realmente nos aporta valor en nuestras vidas.

    Como siempre, estoy a vuestra entera disposición Gracias!

  • Las reflexiones de la Abuela

    CÓMO SER MÁS ORGANIZADO

    Desde que el mundo es mundo, cada día disponemos de 24 valiosas horas. Para la mayoría de los mortales, nos faltan horas. Vivimos en un mundo muy ajetreado y repleto de obligaciones (casa, trabajo, niños…). Digamos que somos como el conejo de Alicia en el país de las Maravillas.

    Con estas agendas tan apretadas, nos surge la necesidad de llevar una vida lo más organizada posible para no caer en el caos más absoluto.

    Es por ello que hoy os traigo 10 tips para ser más organizados.

    PAUTAS PARA SER MÁS ORGANIZADOS:

    1. Lista de tareas. Hacernos una lista de todas las tareas que tenemos para el día, bien sea escribiéndolo en una libretilla o anotándolo en el móvil, nos ayudará a tener una mejor planificación del tiempo.

    2. URGENTE VS. IMPORTANTE.

    ¿Qué diferencia hay entre lo urgente y lo importante?

    • Una tarea urgente es aquella que tiene una fecha límite para ser completada. Lago Fraga nos enseña una fórmula para medir la urgencia de las cosas. Esta es la siguiente:

    Cuanto más próximo de cero,  menos urgente es la tarea. Y cuanto más cerca de 1, más urgente es.

    • Por otro lado, una tarea es importante para nosotros cuando realizarla nos conviene para alcanzar nuestros objetivos.

    Visto así,  es fácil diferenciar lo urgente de lo importante. Pero en la vida real, solemos considerar importante aquello que es urgente.

    Cuando elaboras tu lista de tareas del día, no suele ser fácil establecer qué es importante, qué es urgente, ambas cosas o ninguna. Es por esto que cuanto más arraigado tengas este hábito en tu vida, más fácil te resultará y más eficiente serás.

    3. Reduce, elimina y simplifica. Somos como escarabajos peloteros, nos gusta acumular. Tenemos un montón de ropa, zapatos, un montón de trastos y un montón de tareas. Aprovechando el cambio de temporada, estaría genial abrir armarios y vaciar cajones. Quédate con aquello que realmente usas y necesitas. Mira, de paso igual aún te ganas un dinerillo vendiendo aquello que no usas.

    Y lo mismo con las tareas. Si hoy tienes 50 tareas previstas, redúcelas a 10 (recuerda: urgente vs. importante).

    4. Cada cosa en su sitio. La Abuela dice que una casa desorganizada, aunque esté limpia, parece sucia. Y es verdad. El orden genera harmonía. Desde pequeños, introducimos a los niños en la cultura del orden enseñándoles donde deben guardar los juguetes, los libros, etc. Pero este es un hábito que de mayores tenemos que seguir trabajando.

    5. De uno en uno, por favor. Seas hombre o mujer, haz una cosa a la vez. A mí, reconozco que es algo que me cuesta conseguir. No sé si os pasa pero yo me dirijo a hacer una cosa pero por el camino me encuentro otras tres cosas para hacer. Y me pongo. Y voy haciendo, voy haciendo  y cuando me doy cuenta lo que iba a hacer en un principio lo acabo haciendo tres horas después.

    Mal, muy mal. La multitarea no es productiva.

    Así que ponte con una cosa y termínala. Lo que te encuentres por el camino hazlo después.

    Ya te digo yo que cuesta, pero si yo puedo tu puedes!

    6. Ahora es el mejor momento. Los humanos somos mucho de posponer. Y la procrastinación es mala compañera.

    7. Aprender a decir que no. Si ya tenemos la lista de tareas llena y no podemos abarcar más, hay que decir que NO.

    8. Ahorrar tiempo. Guardar las cosas en el momento nos ahorrará tiempo y contribuirá a mantener el orden.

    9. Pasa lista. Al final de la jornada revisa tu lista de tareas. Si ha quedado alguna pendiente, no te agobies. Mañana más y mejor.

    10. Recarga pilas para afrontar el nuevo día. Y recuerda, lo más importante es simplificar. Y, por supuesto, nunca te olvides de ti. Nada es más importante.

    Contadme, ¿qué hacéis vosotros para organizaros?

     

    Nos vemos!

  • La Abuela ahorradora

    RETO DE LAS 52 SEMANAS

    Bueno, bueno y bueno…! Si hoy estás leyéndome tengo que darte ¡mi más sincera enhorabuena! 

    Has sobrevivido al mes de Septiembre. Ya sabes, vuelta al trabajo, vuelta al cole,  gastos y más gastos…

    Septiembre es de aquellos meses del año en que ahorrar es misión casi imposible. Pero eso ya pasó. Tenemos por delante un nuevo mes, un nuevo otoño (aunque no se note mucho) y una nueva oportunidad para plantearse retos.

    En este caso te propongo un reto de AHORRO.

    Estoy hablando del RETO de las 52 SEMANAS.

     

    Si estás buscando sanear tu bolsillo de forma sencilla y que te suponga poco esfuerzo este es tu método.

    ¿EN QUÉ CONSISTE?

    Muy fácil. Se trata de ahorrar tantos euros como te indique la semana en la que te encuentres. Dicho de otro modo:

    • Semana 1 = 1 euro.
    • Semana 2 = 2 euros.
    • Semana 3 = 3 euros.

    …………..

    • Semana 52 = 52 euros.

    Resultado final: ¡¡1.378 euros al final de las 52 semanas!!

    ¿Qué te parece? No está nada mal, ¿no?

    Ya sabéis que la Abuela es mucho de lápiz y papel en mano, así que por aquí te dejo una plantilla que puedes descargar de forma totalmente gratuita que te ayudará a seguir al dedillo el reto.

    VENTAJAS DEL RETO DE LAS 52 SEMANAS

    La primera y principal ventaja que tiene cualquier método de ahorro, como pueda ser este, es que te ayudan a obligarte a coger el hábito de ahorrar. En este caso, cada semana. El apartado AHORRO a veces es complicado tenerlo activo. Unas veces porque no podemos estirar ya más el dinero, y otras simplemente porque no tenemos la disciplina.

    Otra ventaja es que pasado un año tendremos una cantidad de dinero ahorrado que nos permitirá tener una economía más saneada. Tendremos un dinerillo que podremos destinar a unas vacaciones, a afrontar un contratiempo o, simplemente, a ¡lo que nos dé la gana!

    Yo a esto lo llamo, LIBERTAD.

    ALTERNATIVAS AL MÉTODO DE LAS 52 SEMANAS CONVENCIONAL.

    Lo primero que pensé cuando oí hablar de este método de ahorro fue:

    “Si estoy en la semana 30 y me toca ahorrar 30 euros, pero no me viene bien. ¿Qué hago? Ya la hemos fastidiado. Se rompe la rutina de ahorro.”

    Muy fácil. Lo bueno de este método es que es flexible. Tengo varias opciones:

    • Contracorriente:

    O lo que es lo mismo, hacerlo al revés. Empezar ahorrando 52 euros la primera semana e ir reduciendo la cantidad conforme vayan pasando las semanas.

    Esta alternativa tiene la ventaja de empezar fuerte e ir bajando, que es lo mismo que le suele ocurrir a nuestra motivación. Empezamos muy motivados y con el paso del tiempo solemos bajar el nivel. De este modo empezamos a tope y conforme vayan pasando las semanas, la cantidad que tenemos que ahorrar es menor y nos será más sencillo continuar si nos surgen imprevistos.

    • Aleatorio:

    Plantilla de la Abuela en mano, cada semana escogemos la cantidad que queremos o podemos ahorrar. Es decir, imagina que esta semana puedes ahorrar 30 euros. Pues márcate la semana 30 como completada. La siguiente semana puedes ahorrar 2 euros, pues marcamos la semana 2 como realizada. Y así sucesivamente ajustando el reto a nuestra economía para poder seguirlo sin problemas.

    Pincha  aquí para descargar gratis las plantilla.

     
    ¡A por ello!
  • DESCARGAR

    MÉTODO DE AHORRO DE LAS 52 SEMANAS. PLANTILLA GRATIS

    Vamos a empezar el sencillo método de ahorro de las 52 semanas.

    La Abuela os deja su plantilla para seguir al pie de la letra este método de ahorro. Aquí podrás descargarla de forma totalmente GRATUITA.

    Consiste en ahorrar la cantidad de dinero que dicta la propia semana en la que te encuentres. Al final de las 52 semanas, habrás conseguido ¡ahorrar 1.378 euros!

  • Las reflexiones de la Abuela

    COMO GESTIONAR UNA DECEPCIÓN

    Una de mis grandes preguntas siempre ha sido cómo aprender a gestionar las decepciones. Sobre todo cuando a un ser querido se refiere.

    Sin querer, siempre nos llevamos alguna en la vida. Unas veces son más grandes que otras. Pero lo bueno es que de todas ellas algo aprendemos.

    Cuando somos pequeños, nuestra mente se comporta cuál esponja. Y, sin darnos cuenta, vamos adoptando referentes en nuestras vidas. Personas cercanas a nosotros que idolatramos y ponemos en un pedestal.

    Erróneamente creemos que esas personas son perfectas (o casi) y queremos ser como ellas.

    Pero uno va creciendo y los pajaritos de la cabeza van dispersándose. Empezamos a tener los pies más en el suelo. ¿Y qué le pasa al suelo? Que nos vamos encontrando piedrecitas, piedras, pedruscos, rocas e incluso cadenas montañosas.

    Y aquella persona que teníamos en lo más alto, se nos cae. Quizá no ha hecho nada malo. Simplemente no ha cumplido tus expectativas.

    ¿Y por qué?

    (Yo es que soy mucho de preguntarme el porqué de las cosas, demasiado).

    Cada cual tiene una percepción de la vida en base a sus experiencias, su forma de ser y sus valores. El tema es que la percepción, querido/a amigo/a, es tan subjetiva como la belleza.

    Lo que para mí pueda ser gris, resulta que para ti es negro. Y así todo.

    Yo me he dado (y me sigue pasando) cabezazos contra la pared ante algunas actitudes que para mí no son “normales”. Pero, ¿qué es lo normal?

    Y no es que no sean “normales”, es que no encajan en mi percepción de la realidad. Y a todos nos gusta que el mundo encaje con nuestra realidad. Seguro que a ti también te pasa.

    ¿Y qué ocurre cuando algo no nos encaja? Aquí vienen las decepciones.

    Hay muchas formas de que nos decepcionen. Por ejemplo, a veces alguien nos decepciona con sus comportamientos o, simplemente, no tiene la vida que quisiéramos que tuviera (esto les pasa sobre todo a los papás). Esto es así porque, sin querer, somos exigentes con nosotros mismos y con los que más queremos. Y nos construimos  unas expectativas hacia esa persona que no vemos cumplidas.

    Juzgamos a las personas y las situaciones según nuestra forma de ver la vida y de cómo deben ser las cosas. ¿Pero somos nosotros los que tenemos la posesión de la verdad? En el fondo sabemos que no. ¿Quién la tiene?

    A mi parecer nadie.

    Y cuanto mayor es el lazo emocional, más grande es la decepción que nos llevamos.

    Por tanto, ¿qué podemos hacer para gestionar las decepciones?

    (No dispongo de la guía definitiva para combatirlas, pero os diré algunas cosas que a mí sí me sirven).

    • No podemos pretender que los demás sean y se comporten como nosotros. Nuestra forma de ser, nuestra vida y nuestros comportamientos tampoco son perfectos.
    • Adiós a las altas expectativas. Las personas perfeccionistas (como yo) tenemos una lucha constante por hacerlo siempre mejor. Nunca es suficiente. Nos auto exigimos mucho y a los demás también. Y ahí es cuando viene la ansiedad y las decepciones por las expectativas no cumplidas.
    • Ejercicio de empatía. Esa persona que “te ha fallado” tendrá sus razones y circunstancias para comportarse o hacer las cosas como las ha hecho. Piensa si realmente está haciendo algo malo con su vida o contigo. Si tú consideras que esa persona está equivocada, el tiempo es el gran sabio que lo dirá. Las personas debemos tener la libertad de acertar o errar por nosotras mismas. Si realmente quieres a esa persona, acéptala tal y como es. Lo que sí puedes hacer es expresarle tu opinión (no se la impongas) y apoyarla en todo aquello que puedas y quieras.

    Y con esto, estrenamos la sección:  Las reflexiones de la Abuela.

    Contadme cómo gestionáis vosotros las decepciones. Gracias una vez más por estar ahí detrás de la pantalla. Un abrazo!

  • La Abuela ahorradora

    HACER LA COMPRA NUNCA FUE TAN CARO

    Corren tiempos en los que los tomates no saben a tomate, las patatas pueden ser violetas y, si te descuidas, comes petróleo y plástico.

    Serán manías mías, pero los alimentos cada vez me parecen más artificiales. No os ha pasado que vais al supermercado y veis una fruta que tiene una pintaza que los ojos te invitan a comprarla. Y luego, en tu casa le hincas el diente con todas tus ganas y tras unos instantes de saboreo dices: “No sé exactamente que estoy comiendo porque ¡es que no sabe a nada!”.

    Por no hablar de que hoy de primeras sano y natural no comes, ya te lo adelanto. Eso se paga. Hoy en día comer healthy y natural tiene un plus. Productos BIO se llaman.

    Ah, y no se te ocurra comprar bolsas de plástico porque el plástico contamina mucho, ya se encargaran ellos de ponerte suficiente en todos los productos que vayas a comprar. Y yo me pregunto, ¿que todo ese plástico que envuelve un kilo de tomates no contamina?

    Pero a lo que íbamos…

    Hacer la compra nunca fue tan caro. La vida no es barata y los alimentos, por supuesto, tampoco. Seguramente tu abuela te dirá que antes con lo que ahora son 50 euros llenaba el carro de la compra para toda la semana. Hoy, con 50 euros no compras mucho, sobre todo si compramos productos de limpieza y perfumería.

    Bienvenido sea el momento para empezar a aplicar una serie de trucos para ahorrar en el supermercado.

    TRUCOS PARA AHORRAR EN LA COMPRA

    • Elegir el supermercado. Escoger bien el establecimiento te puede suponer un gran ahorro durante el año. Si lo tienes a la mano, también puedes dividir las compras en varios establecimientos porque muchas veces no nos gusta todo lo que nos ofrece un mismo sitio y un mismo producto puede estar más barato según donde lo compres.
    • Como buen ahorrador sabes que la premisa para ahorrar es saber gastar. Por tanto, es importante que nos elaboremos un menú semanal y nos ciñamos a la lista de aquello que realmente necesitamos. Una porque ahorrarás dinero y otra porque tirarás menos comida a la basura.

    La Abuela os deja por aquí una sencilla plantilla que usa para planificarse el menú de la semana e ir apuntando las cosas que van haciendo falta por casa. No hay nada como papel y lápiz en mano.

    • Hacer la compra con el estómago lleno. A la compra no se puede ir ni con hambre ni con prisa. Y si me estiras, tampoco con niños. Todos sabemos cómo acaba eso :).
    • Las marcas blancas muchas veces son productos elaborados por los mismos que comercializan las marcas conocidas, por lo que el producto es bueno y más económico.
    • ¿Sabías que las marcas pagan más por posicionarse en aquellos estantes situados a la altura de nuestra vista? Vence al amor a primera vista y revisa los estantes más altos y bajos.
    • Los productos no envasados son más baratos. La fruta y las verduras a granel por norma general son más económicas.
    • Cuando el sol cae. Hacer la compra en las últimas horas tiene sus ventajas. Los productos frescos como el pescado, la carne, las frutas y verduras suelen estar rebajados a última hora.
    • Y ya acabamos. Revisa siempre el ticket, todos somos humanos y podemos equivocarnos. Es importante revisar el ticket para supervisar que no nos hayan cobrado algo de más.

    Gracias una vez más por estar ahí. Saludos!!