• DESCARGAR

    MÉTODO DE AHORRO DE LAS 52 SEMANAS. PLANTILLA GRATIS

    Vamos a empezar el sencillo método de ahorro de las 52 semanas.

    La Abuela os deja su plantilla para seguir al pie de la letra este método de ahorro. Aquí podrás descargarla de forma totalmente GRATUITA.

    Consiste en ahorrar la cantidad de dinero que dicta la propia semana en la que te encuentres. Al final de las 52 semanas, habrás conseguido ¡ahorrar 1.378 euros!

  • Las reflexiones de la Abuela

    COMO GESTIONAR UNA DECEPCIÓN

    Una de mis grandes preguntas siempre ha sido cómo aprender a gestionar las decepciones. Sobre todo cuando a un ser querido se refiere.

    Sin querer, siempre nos llevamos alguna en la vida. Unas veces son más grandes que otras. Pero lo bueno es que de todas ellas algo aprendemos.

    Cuando somos pequeños, nuestra mente se comporta cuál esponja. Y, sin darnos cuenta, vamos adoptando referentes en nuestras vidas. Personas cercanas a nosotros que idolatramos y ponemos en un pedestal.

    Erróneamente creemos que esas personas son perfectas (o casi) y queremos ser como ellas.

    Pero uno va creciendo y los pajaritos de la cabeza van dispersándose. Empezamos a tener los pies más en el suelo. ¿Y qué le pasa al suelo? Que nos vamos encontrando piedrecitas, piedras, pedruscos, rocas e incluso cadenas montañosas.

    Y aquella persona que teníamos en lo más alto, se nos cae. Quizá no ha hecho nada malo. Simplemente no ha cumplido tus expectativas.

    ¿Y por qué?

    (Yo es que soy mucho de preguntarme el porqué de las cosas, demasiado).

    Cada cual tiene una percepción de la vida en base a sus experiencias, su forma de ser y sus valores. El tema es que la percepción, querido/a amigo/a, es tan subjetiva como la belleza.

    Lo que para mí pueda ser gris, resulta que para ti es negro. Y así todo.

    Yo me he dado (y me sigue pasando) cabezazos contra la pared ante algunas actitudes que para mí no son “normales”. Pero, ¿qué es lo normal?

    Y no es que no sean “normales”, es que no encajan en mi percepción de la realidad. Y a todos nos gusta que el mundo encaje con nuestra realidad. Seguro que a ti también te pasa.

    ¿Y qué ocurre cuando algo no nos encaja? Aquí vienen las decepciones.

    Hay muchas formas de que nos decepcionen. Por ejemplo, a veces alguien nos decepciona con sus comportamientos o, simplemente, no tiene la vida que quisiéramos que tuviera (esto les pasa sobre todo a los papás). Esto es así porque, sin querer, somos exigentes con nosotros mismos y con los que más queremos. Y nos construimos  unas expectativas hacia esa persona que no vemos cumplidas.

    Juzgamos a las personas y las situaciones según nuestra forma de ver la vida y de cómo deben ser las cosas. ¿Pero somos nosotros los que tenemos la posesión de la verdad? En el fondo sabemos que no. ¿Quién la tiene?

    A mi parecer nadie.

    Y cuanto mayor es el lazo emocional, más grande es la decepción que nos llevamos.

    Por tanto, ¿qué podemos hacer para gestionar las decepciones?

    (No dispongo de la guía definitiva para combatirlas, pero os diré algunas cosas que a mí sí me sirven).

    • No podemos pretender que los demás sean y se comporten como nosotros. Nuestra forma de ser, nuestra vida y nuestros comportamientos tampoco son perfectos.
    • Adiós a las altas expectativas. Las personas perfeccionistas (como yo) tenemos una lucha constante por hacerlo siempre mejor. Nunca es suficiente. Nos auto exigimos mucho y a los demás también. Y ahí es cuando viene la ansiedad y las decepciones por las expectativas no cumplidas.
    • Ejercicio de empatía. Esa persona que “te ha fallado” tendrá sus razones y circunstancias para comportarse o hacer las cosas como las ha hecho. Piensa si realmente está haciendo algo malo con su vida o contigo. Si tú consideras que esa persona está equivocada, el tiempo es el gran sabio que lo dirá. Las personas debemos tener la libertad de acertar o errar por nosotras mismas. Si realmente quieres a esa persona, acéptala tal y como es. Lo que sí puedes hacer es expresarle tu opinión (no se la impongas) y apoyarla en todo aquello que puedas y quieras.

    Y con esto, estrenamos la sección:  Las reflexiones de la Abuela.

    Contadme cómo gestionáis vosotros las decepciones. Gracias una vez más por estar ahí detrás de la pantalla. Un abrazo!

  • La Abuela ahorradora

    HACER LA COMPRA NUNCA FUE TAN CARO

    Corren tiempos en los que los tomates no saben a tomate, las patatas pueden ser violetas y, si te descuidas, comes petróleo y plástico.

    Serán manías mías, pero los alimentos cada vez me parecen más artificiales. No os ha pasado que vais al supermercado y veis una fruta que tiene una pintaza que los ojos te invitan a comprarla. Y luego, en tu casa le hincas el diente con todas tus ganas y tras unos instantes de saboreo dices: “No sé exactamente que estoy comiendo porque ¡es que no sabe a nada!”.

    Por no hablar de que hoy de primeras sano y natural no comes, ya te lo adelanto. Eso se paga. Hoy en día comer healthy y natural tiene un plus. Productos BIO se llaman.

    Ah, y no se te ocurra comprar bolsas de plástico porque el plástico contamina mucho, ya se encargaran ellos de ponerte suficiente en todos los productos que vayas a comprar. Y yo me pregunto, ¿que todo ese plástico que envuelve un kilo de tomates no contamina?

    Pero a lo que íbamos…

    Hacer la compra nunca fue tan caro. La vida no es barata y los alimentos, por supuesto, tampoco. Seguramente tu abuela te dirá que antes con lo que ahora son 50 euros llenaba el carro de la compra para toda la semana. Hoy, con 50 euros no compras mucho, sobre todo si compramos productos de limpieza y perfumería.

    Bienvenido sea el momento para empezar a aplicar una serie de trucos para ahorrar en el supermercado.

    TRUCOS PARA AHORRAR EN LA COMPRA

    • Elegir el supermercado. Escoger bien el establecimiento te puede suponer un gran ahorro durante el año. Si lo tienes a la mano, también puedes dividir las compras en varios establecimientos porque muchas veces no nos gusta todo lo que nos ofrece un mismo sitio y un mismo producto puede estar más barato según donde lo compres.
    • Como buen ahorrador sabes que la premisa para ahorrar es saber gastar. Por tanto, es importante que nos elaboremos un menú semanal y nos ciñamos a la lista de aquello que realmente necesitamos. Una porque ahorrarás dinero y otra porque tirarás menos comida a la basura.

    La Abuela os deja por aquí una sencilla plantilla que usa para planificarse el menú de la semana e ir apuntando las cosas que van haciendo falta por casa. No hay nada como papel y lápiz en mano.

    • Hacer la compra con el estómago lleno. A la compra no se puede ir ni con hambre ni con prisa. Y si me estiras, tampoco con niños. Todos sabemos cómo acaba eso :).
    • Las marcas blancas muchas veces son productos elaborados por los mismos que comercializan las marcas conocidas, por lo que el producto es bueno y más económico.
    • ¿Sabías que las marcas pagan más por posicionarse en aquellos estantes situados a la altura de nuestra vista? Vence al amor a primera vista y revisa los estantes más altos y bajos.
    • Los productos no envasados son más baratos. La fruta y las verduras a granel por norma general son más económicas.
    • Cuando el sol cae. Hacer la compra en las últimas horas tiene sus ventajas. Los productos frescos como el pescado, la carne, las frutas y verduras suelen estar rebajados a última hora.
    • Y ya acabamos. Revisa siempre el ticket, todos somos humanos y podemos equivocarnos. Es importante revisar el ticket para supervisar que no nos hayan cobrado algo de más.

    Gracias una vez más por estar ahí. Saludos!!

  • La Abuela ahorradora

    LETY SHOPS: AHORRA DINERO CON TUS COMPRAS ONLINE.

    Aunque no es algo que está recién salido del horno, para mí ha sido todo un descubrimiento. Y como me parece muy interesante y práctico os lo tengo que mostrar.

    Como decimos aquí, ahorrar no es sólo guardar sino saber gastar. Yo soy bastante aficionada a comprar por Internet (con cabeza siempre) porque la verdad me parece tremendamente cómodo. Así que hoy os muestro una herramienta muy sencilla para recuperar un porcentaje de las compras que realices online.

    La descubrí recientemente, captó mi atención y me puse a investigar. Y hoy me decido a mostrárosla después de haberla estado probando y comprobar que realmente funciona y no es ningún timo.

    Estoy hablando de Lety Shops, una página que ofrece cashback desde 2014. Es decir, te devuelven un porcentaje de las compras que realices online a través de su plataforma en cualquiera de los comercios adheridos a ella. Se trata de comercios populares como: AliExpress, PCcomponentes, Booking, Asos, El Corte Inglés entre muchos otros.

    CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES:

     

    • Registro: totalmente gratuito. Sólo necesitarás un mail y una contraseña.

     

    • Promoción actual: al registrarte tendrás acceso al servicio Premium de forma gratuita durante 7 días. Este servicio implica que obtendrás un 30% más de cashback en las compras que realices. Pasados los siete días, automáticamente se desactivará el servicio sin ningún coste (entre otras cosas porque no das ningún dato bancario).
    • Método de pago: El porcentaje de cashback que vas obteniendo queda reflejado en tu cuenta de Lety Shops. Ese dinero es tuyo, por lo que podrás retirarlo a través de PayPal o transferencia bancaria. Personalmente, prefiero retirarlo a través de PayPal, pero cualquiera de las dos formas es segura y válida.

     

    • Aplicación móvil: Lety shops tiene su propia aplicación para iOS y ANDROID.

    Si prefieres utilizar el ordenador te recomiendo que te instales su extensión en el navegador para no perderte ningún cashback. La extensión está disponible para Google Chrome, Safari y Firefox.

    Más cositas…

    Bueno creo que os he mostrado un poco sus características principales, y la verdad que no tiene pérdida. Es muy fácil de usar.  A continuación, os muestro una imagen con el saldo que tengo disponible para retirar de las últimas compras que he realizado (3,52€) y el saldo pendiente de confirmar (6,25€) que se hará efectivo cuando finalice el proceso de compra-entrega de los productos que he adquirido.

    Y nada, para finalizar, por si os interesa y queréis empezar a ahorrar en vuestras compras online pincha aquí. Después de probarlo y comprobarlo, mi valoración es buena. Son pequeñas cantidades, pero oye toda piedra hace pared. ¡Y más ahora que se nos viene la cuesta de septiembre!

    Si encuentro más cositas os las enseño, y si sabéis vosotros algún truquillo más no dudéis en compartirlo con la Abuela 😉

     

    Besitos!!

  • La Abuela ahorradora

    FINANZAS DE ANDAR POR CASA: el peligro de la inflación.

    ¡Hola de nuevo! Nuestra Abuela ya tenía ganas de escribiros. Hoy os trae una breve lección porque  ha descubierto que tener el dinero debajo del ladrillo lo único que le está generando es polvo.

    Así, tal cual.

    En este post os hablaremos del invisible monstruo de la inflación. No os alarméis que hoy vamos a saber cómo mantenerla a raya.

    En primer lugar, ¿qué es la inflación?

     La inflación es el aumento generalizado de los precios a lo largo del tiempo.

    Para medir el incremento de la inflación se utiliza como herramienta el IPC (Índice de Precios al Consumo), que refleja las variaciones en los precios que sufren un determinado conjunto de bienes y servicios en un momento concreto del tiempo.

    A continuación, os mostramos un gráfico de las variaciones que han sufrido los precios en los últimos dos años en España.

    Fuente: www.epdata.es

    El gráfico nos muestra que los precios han sufrido variaciones positivas, es decir, en los últimos años han ido incrementándose.

    Ahora bien, vamos a lo que realmente nos interesa.

    ¿Qué implica esto en nuestro dinero?

    Muy fácil. Supongamos que hoy la botella de leche que consumes habitualmente vale 1 euro. Ahora supongamos que mañana la misma botella de leche cuesta 2 euros. Esto implica que con el precio actual de una botella de leche, antes podías comprar dos y ahora, con el mismo dinero en mano, únicamente podrás comprar una.

    ¿Cuántas veces has oído o tú mismo has dicho eso de: “si es que hoy vas al supermercado con 50 euros y has comprado cuatro cosas…”? Seguramente alguna que otra vez.

    Ahora supongamos otro escenario. Los salarios aumentan un 1% y los precios suben un 3%. En muchas ocasiones, la primera noticia nubla la percepción nuestra sobre la segunda. Y, en realidad, lo que ha ocurrido es que has perdido poder adquisitivo. Es decir, es como si nos hubieran bajado el sueldo un 2%.

    ¿Y qué ocurre con nuestros ahorros?

    Con nuestros ahorros ocurre lo mismo. Si ahorramos dinero y no hacemos nada con él, es decir, si lo dejamos inmóvil en una cuenta o debajo del colchón, con el paso del tiempo estamos perdiendo dinero. La inflación sigue creciendo año tras año y tu dinero hoy no valdrá lo mismo que mañana, tendrá menos valor. E aquí la importancia de poner a trabajar una parte de tu dinero.

    Para combatir la inflación, debemos invertir. Para ello, tendremos que ponernos en marcha para conocer las diferentes opciones de las que disponemos y elegir, con conocimiento, aquella que más se ajusta a nuestro perfil.

    Como premisa, la rentabilidad mínima que deberíamos obtener para que nuestro dinero no pierda valor sería la equivalente al porcentaje de inflación.

    También es importante tener en cuenta la fiscalidad en nuestras inversiones, ya que un porcentaje de nuestras ganancias se verá destinado a pagar el impuesto correspondiente. Por tanto, debemos obtener rentabilidades superiores a la inflación.

    Si, por el contrario, decides no hacer nada con tu dinero, mantenerlo intacto y seguir ahorrando, estupendo. Todas las opciones son válidas. Pero si lo haces, debes conocer también los riesgos comentados anteriormente.

    ¡Gracias por hacer cada día más grande esta comunidad!! No olvides compartir. ¡Nos vemos! 😉

  • Las reflexiones de la Abuela

    MENOS ES MÁS.

    Aquí una servidora, la que da voz a elbolsillodemiAbuela, ha descubierto su filosofía de vida a sus veinte y tantos años. Menos es más.

    Bueno, considero que eso es algo que uno lleva dentro según como ha sido educado y su entorno en general. El tema es que somos una sociedad que nos arrastra a otro camino. Nos convencen de que la felicidad está en tener muchas cosas: una casa lujosa, mucha ropa, un buen coche, comprar cosas que creemos necesitar (porque así nos lo venden), tener el mejor Smartphone, ordenador, Tablet, patinete, y más y más…

    Pero me he dado cuenta de que vivir con menos aporta más. ¿Por qué me he dado cuenta? Pues bien, yo no soy una experta en la vida pero sí muy observadora. Me gusta reflexionar mucho. Y un día me di cuenta de que tenía muchas cosas buenas en mi vida pero había una que no me dejaba ser feliz del todo. Tenía un trabajo que no me estaba dejando serlo.

    Y me preguntaba por qué no, si era un trabajo cómodo y, además, me pagaban muy bien. Seguramente el trabajo ideal para muchos: poco trabajo y un buen salario.

    Pero no, para mí no lo era. Yo consideraba que no había dedicado más de 20 años de mi vida a formarme para tener un trabajo dónde no crecía ni personal ni profesionalmente, por muy bien que me pagaran. Entonces me di cuenta de que ahora era el momento de actuar, mañana es demasiado tarde.

    Esa decisión me ha enseñado que como dice la famosa frase: “No es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita”. Renunciar a ese trabajo hizo que tomara el control de mis finanzas y, únicamente, tuvo como consecuencia “negativa” (que personalmente no me lo parece) tener que renunciar a poder comprar más cosas innecesarias en mi vida.

    Por más que te quieran convencer, no necesitas lo mejor de lo mejor del mercado ni cada vez más y más.

    Hay otra frase que me gusta mucho y es: no trabajes por dinero, haz que el dinero trabaje para ti.

    El objetivo de este blog es volver a esa esencia en la forma de vida de nuestros abuelos. Ellos eran felices con mucho menos. No necesitaban para vivir tantas cosas como hoy queremos acumular.

    La felicidad no es tener muchas cosas materiales, eso nos quieren hacer creer. Y llenamos muchos vacíos personales así. Permíteme que te diga que por más comprar, los vacíos no se van a llenar.

    Tampoco se trata de tener una vida mediocre, ser tacaño ni nada de eso. Se trata de centrarse en lo que verdaderamente importa. Cambiar tu relación con el dinero y tomar las riendas de tu economía para conseguir todo aquello que te propongas.

  • La Abuela ahorradora

    TRUCOS PARA VIAJAR LOW COST

    ¿QUIÉN A DICHO QUE ESTE AÑO NO TE VAS DE VACACIONES?

    Ya sabemos que no eres millonario ni hijo de papá. Por eso estás aquí. Y que, además, llevas todo el año trabajando y tu cuerpo te pide a gritos vacaciones.

    También somos conocedores de que tienes una maleta llena de gastos y otra maleta llena de ganas de viajar.

    Para organizar la maleta de los gastos aquí tienes Cómo ahorrar y no desfallecer en el intento y La Receta preferida de ahorro del bolsillodemiabuela.

    Pero hoy, querid@ Econolisto, cogerás la de las ganas de viajar.

    La abuela nos cuenta que viajar es cambiarle la ropa al alma, ¡así que no te lo cuenten!

    La clave para poder ahorrar en tus vacaciones se llama FLEXIBILIDAD. Esto significa que debes cumplir al menos uno de estos tres requisitos:

    1. Ser flexible en cuanto a CUÁNDO IR (esto a veces es complicado porque no depende de ti, sino del trabajo)
    2. Ser flexible en cuanto a DÓNDE IR (que las ofertas guíen tu destino)
    3. Ser flexible en cuanto a CÓMO IR.

    Nuestra Abuela mira mucho su bolsillo y esta vez no va a ser menos. Por esta razón, os revelamos algunos de sus métodos para ahorrar viajando.

    Trucos para ahorrar en tus viajes:

    • Planifica tu viaje con tiempo. A menos que pilles una oferta de última hora, reservar tu viaje con tiempo va a suponer un ahorro importante. Y si, además, el trabajo te lo permite, viaja en temporada baja. Además del ahorro que te va a suponer, evitarás masificaciones, largas colas para visitar monumentos y lugares, etc.
    • Establece un presupuesto y controla los gastos durante el viaje. Puedes controlar tus gastos diariamente (alojamiento, comida, transporte, entradas a museos, etcétera). No se trata tampoco de monitorizar al dedillo los gastos (no queremos que te agobies con el tema que estás de vacaciones), pero al menos hacernos una idea de cuánto estamos gastándonos.
    • Compara en varias webs, esto te va a permitir pescar algún euro.
    • Investiga dónde vas y transfórmate en tu propio guía turístico. En Internet encontrarás multitud de información y recomendaciones sobre tu destino. De esta forma podrás adaptar mejor tu presupuesto.
    • Apartamento vs. hotel. Un apartamento te ofrecerá el mismo confort que un hotel y será más económico. Además, si sois un grupo podréis repartir el coste del mismo. También supondrá un ahorro en cuanto a las comidas. En lugar de comer todos los días en un restaurante, puedes hacerle la visita al supermercado y cocinar tú mismo.
    • Evitar zonas turísticas. Estos lugares aumentan los precios por la situación y la afluencia de gente. Así que unos pocos metros más allá supondrán un gran ahorro sin tener que renunciar a la calidad.
    • Conviértete en un nativo. Si vas a comer fuera, acude a los bares y restaurantes que frecuentan los lugareños, siempre puedes encontrar menús más baratos. Y para desplazarte, utiliza el transporte público.
    • Evita comprar cosas innecesarias. Muchas veces, encontramos objetos que nos llaman la atención (sobre todo en las zonas turísticas que como decíamos son más caras) porque son algo que no vemos por nuestra zona. Pero, ¿realmente lo necesitas? A veces nos dejamos llevar por el primer impulso y luego nos arrepentimos de haberlo comprado. O quizá, eso mismo que tanto te ha gustado es más barato un poco más lejos, fuera de la zona turística.

    Trucos y artimañas aparte, VIAJAR ES VIVIR y ¡deseamos que disfrutes mucho de tus próximas y merecidas vacaciones!

  • La Abuela ahorradora

    TIPS PARA AHORRAR EN TUS FACTURAS

    Hoy os traigo TRUCOS para reducir gastos cada mes. Como verás a continuación, son pequeños gestos en los que quizá no estamos pendientes pero que está comprobado que pueden suponer un ahorro a tener en cuenta cada  mes en nuestras facturas.

    LA FACTURA DE LA LUZ.

    No concebimos el mundo sin electricidad, cada vez dependemos más de ella. Podríamos decir que es un bien de primera necesidad. En cambio, su precio cada vez es más elevado y puede llegar a suponer un bien de lujo para muchas familias.

    Fuente: Pixabay

    Por esta misma razón, podemos reducir nuestra factura de la luz cada mes con pequeños gestos. Ahí van unos cuantos:

    • CONTRATA la potencia adecuada.
    • ESTUDIA si te conviene contratar una tarifa de discriminación horaria y aprovechar las horas de luz más económicas para, por ejemplo poner lavadoras y hacer uso de otros electrodomésticos.
    • INVIERTE en tecnología LED. Las bombillas LED reducirán nuestro consumo.
    • DESCONECTA los aparatos que no uses.
    • Modo STANDBY. Puede parecerte una tontería pero el pilotito rojo de los aparatos supone a fin de cuentas un consumo importante de energía. Haz servir regletas.
    • ELIGE electrodomésticos inteligentes. Si tienes en mente la compra de algún gran electrodoméstico, no dudes en elegir la categoría A+++. Quizá sea un poco más caro, pero te aseguro que la inversión merecerá la pena. Tu bolsillo lo notará cada mes en la factura de la luz.
    • LA PUERTA DE LA NEVERA. La nevera es de los electrodomésticos que más electricidad consume. Por tanto, intenta tener el mínimo tiempo posible la puerta abierta.

    LA FACTURA DEL AGUA.

    Aquí también podemos hacer alguna cosilla para ahorrar agua. Yo, personalmente, tengo dos motivaciones claras por las que intento ahorrar agua. Por un lado, porque puede suponer algún euro menos que pagar. Y por otro, por conciencia medioambiental.

    Cuando aprendí en el cole el ciclo del agua, despertó en mi cierta curiosidad. Además, no sé vosotros pero aquí llueve realmente poco, cada vez menos. Y aunque quizá no le demos importancia, es algo realmente grave. Así que nada nos cuesta tener un uso responsable del agua.

    Pequeños gestos que podemos hacer:

    • A todos nos gusta ducharnos con el agua calentita cuando hace frío, ¿verdad? Solemos tener un ratito el grifo encendido hasta que el agua sale a la temperatura que queremos. Pues bien, mientras tanto podemos poner un cubo debajo y usar esa agua para varias cosas (limpiar el suelo de nuestra casa, verterlo al inodoro a cambio de una dispensación menos de la cisterna, etc.).
    • Pásate a la cisterna de doble pulsador.
    • Más duchas, menos baños.
    • Aquí también, ELIGE electrodomésticos de bajo consumo.
    • Cierra el grifo mientras te enjabonas, te lavas los dientes o lavas los platos.

    Tanto en la factura de la LUZ como la del AGUA, averigua si reúnes algún requisito para obtener bonificaciones (jubilados, familias numerosas…)

    LA FACTURA DEL TELÉFONO.

    A veces, elegimos una compañía porque nos ofrecen una buena oferta pero con el tiempo la promoción expira y terminamos pagando una cantidad que puede ser elevada para lo que nosotros realmente necesitamos. Por ello, te recomiendo que no te dé pereza CAMBIAR de compañía. Hacer el cambio cada vez es más sencillo ( está claro que por su interés principalmente), nos facilitan los trámites hasta el punto que nosotros únicamente tenemos que dar el SÍ QUIERO. Lo demás, es cosa suya 😉

    ESTO ES TODO POR HOY. CUÉNTANOS QUE TRUCOS TIENES TÚ! 🙂