La Abuela ahorradora

MIS FINANZAS Y YO SOMOS «MILLENNIALS»

Si naciste entre principios de los ochenta y mediados de los noventa, bienvenido al club de los millennials.

Somos la generación que ha vivido los inicios de la era de la digitalización. El gran estigma de esta generación es el famoso mote de “nini” (ni estudia, ni trabaja). Aunque seguro que habéis oído la versión 2.0: “ninini” (ni estudia, ni trabaja, ni tiene ganas).

Independientemente de la veracidad de lo comentado, este mote nos es otorgado en parte porque se nos considera una generación perezosa, comodona, caprichosa y consumista. Y en parte porque somos la generación que ha tenido que sufrir unos duros comienzos en el mercado laboral. Los primeros pasos en el mundo laboral han estado marcados por la devastadora crisis económica de 2008, especialmente en España.

Pero tampoco va a ser todo malo. Somos la generación preocupada por llevar una vida sana (o “healthy” que suena más moderno) y ciertamente concienciada con el ecologismo.

NOTA: No os ofendáis, que ya sabemos que no todos son iguales. Hay de todo. Esto son caracterizaciones de sociólogos y demás historias…

En algunos estudios, nos catalogan como la generación Peter Pan. O lo que es lo mismo, la generación que se niega a asumir las responsabilidades que conlleva la vida adulta.

Queremos vivir lo mismo con 40 años que vivíamos cuando teníamos 20 años.

Los millennial lo hacen todo más tarde que lo hicieron sus padres o sus abuelos. Es una generación con más estudios, que empieza a trabajar más tarde y que se independiza (con un poco de suerte) a los treinta y tantos.

¿Por qué?

Pues en parte por lo que comentaba antes de que nos enfrentamos a un mercado laboral que está como está. Y, por otro lado, por rasgos culturales. Está claro que quién va a querer irse de casa de papá y mamá si disfrutan de un régimen de pensión completa (y en algunos casos, un todo incluido).

Digamos que están inmersos en la cultura del mínimo esfuerzo

Pero vamos a lo nuestro. En cuanto a las finanzas personales, está claro que los millennials no se comportan de la misma forma que sus generaciones antecesoras. En eso no hemos mejorado. Al revés, hemos empeorado.

Según el estudio de PWC, sólo el 24% tiene educación financiera básica. Es un dato alarmante, teniendo en cuenta que llevar el timón de nuestras finanzas es llevar una importante parte de nuestra vida lo más encaminada posible.

¿Qué nos ocurre a los millennials con el dinero?

  • Finalizamos nuestros estudios más tarde y empezamos a trabajar más tarde. Por lo que empezamos a generar ingresos a los veinte y tantos.
  • Mercado laboral precario. El paso de la crisis económica de 2008 nos ha dejado un mercado laboral más precario si cabe. Dónde nos encontramos con poca oferta laboral según nuestros estudios. Lo que obliga muchas veces a emigrar. Y en la oferta de empleo existente abundan trabajos temporales que impiden mantener unos ingresos regulares.
  • Salarios que no ascienden del mismo modo que lo hace el coste de la vida.
  • A este panorama hay que sumarle la escasa educación financiera, que por supuesto empeora la situación.
Lo que tus padres ya sabían con 20 años:

Nuestros padres con 20 años ya tenían claro aspectos de su vida financiera que muchos de nuestra generación se resisten a interiorizar en sus vidas.

  1. La necesidad de marcar una meta.
  2. Trabajar para conseguir esa meta a través de pequeños objetivos.
  3. La necesidad y los beneficios de tener un presupuesto equilibrado entre nuestros ingresos y gastos.
  4. El peligro de la sobrecarga de deuda.
  5. El riesgo que conlleva el abuso de herramientas de crédito fácil como son las tarjetas de crédito.
  6. La importancia del ahorro y la inversión para alcanzar la libertad financiera.

Dicho esto y a título meramente informativo, tengo que deciros que la que da voz a El Bolsillo de mi Abuela entra dentro de la generación millennial. Y desde aquí os animo a tomar las riendas de vuestro bolsillo. Y como dice el señor Robert Kiyosaki:

“No trabaje por dinero, haga que el dinero trabaje por usted”

Joven Economista. Valenciana de cuna. Experta en nada. Observadora en todo. Admiradora de las abuelas y los abuelos, sabios y eternos.

4 Comentarios

  • Hijosmanual

    Genial, me ha encantado como has pasado un término que en la mayoría de los casos se utiliza de manera despectiva o para minusvalorar a un término positivo, o por lo menos un término explicado de manera correcta por las circunstancias. Soy algo mayor que tú, pero no creas que lo tuve mucho mejor quizás algo, pero no mucho mejor, y así sigo sobreviviendo como puedo.

    • ElbolsillodemiAbuela

      Muchas gracias por pasarte por aquí! Imagino que tampoco lo habrás tenido nada fácil. Y eso no toca hacer, sobrevivir de la mejor manera posible y aún dando gracias. Un besazo!

  • Madredetres

    Yo soy del 80 pero no me cogió mucho esa etapa jeje. También porque me fui prontísimo de casa y me busqué la vida enseguida. Pero en cambio, conozco a algunos que lo hicieron así, hasta casi los 35 en casa de los padres hasta que vieron la posibilidad de independizarse. A mi no me parece mal que mis hijos se queden en casa hasta que lo vean claro, pero no de NININI, por lo menos intento inculcarles la responsabilidad que deben de tener con su vida. Mi hijo mayor mismo ya tiene trabajo y está viviendo solo con 21 años que tiene.
    Pues eso, que muy buen post. Un abrazo.

    • ElbolsillodemiAbuela

      Primero, muchísimas gracias por tu comentario! Y estoy totalmente de acuerdo contigo, no hay nada de malo con que tarden en irse de casa. Eso sí, yo también pienso que sabiendo que no están de gorra, sino que se les ofrece una ayuda para que con su trabajo y esfuerzo más adelante puedan independizarse. Un besote!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *