La Abuela esclerótica

ESCLEROSIS MÚLTIPLE, BIENVENIDA A MI MUNDO.

La entrada de hoy va a ser diferente, ya os lo adelanto. Hoy no os voy a hablar ni de trucos de ahorro, ni finanzas personales, ni del camino hacia la libertad financiera.

Me parecía oportuno abrir una nueva ventana en el Bolsillo de mi Abuela. Una ventana para dar voz a la realidad de muchas personas y, por desgracia, de cada vez más.

Para ello, me presento. Mi nombre es Tamara, la joven economista  que da voz a El Bolsillo de mi Abuela. Proyecto que dentro de poco cumplirá un añito y que empezó gracias al descubrimiento de mi pasión por las finanzas personales.

¿Y qué tiene que ver esto con el título de esta entrada? Pues bien, a mis 26 años me han diagnosticado Esclerosis Múltiple, también conocida como EM.

¿Y qué es la Esclerosis Múltiple? 

Por qué yo no tenía ni idea, vagamente había oído su nombre y ya está.

La Esclerosis Múltiple (EM) no es nada más ni nada menos que una enfermedad neurodegenerativa que afecta al sistema nervioso central afectando a la mielina y la médula. Su origen es autoinmune, es decir, el sistema inmunológico se descoloca y se auto ataca dañando la materia blanca de nuestro cerebro (mielina) que es la sustancia que envuelve las fibras nerviosas o neuronas. Y que, hoy por hoy, no tiene cura. 

Vayan a perdonarme las personas cualificadas en la materia porque seguro que se puede definir mejor. Pero para que nos entendamos, mi sistema inmunológico me ha elegido como enemiga y me ataca. Vamos, ¡que me ha tocado la lotería!

También es conocida como “la enfermedad de las mil caras”, ya que a cada persona le afecta de una manera diferente dependiendo de las lesiones, la gravedad, el horóscopo, etc.

Perdonadme, esto último es broma. El horóscopo no está relacionado (o al menos de momento) 

MI CASO

En mi caso, el diagnóstico ha sido algo prolongado en el tiempo por diversos factores. En los últimos años he tenido síntomas, pero ni yo ni la sanidad los hemos sabido ver.

Mis primeros síntomas eran hormigueo en las piernas, dificultad para hacer cierta actividad física, problemas en la visión, pérdidas de equilibrio… Pero como casualmente estoy operada de la columna por escoliosis desde los 16 años pues digamos que enfocaba las causas de estos síntomas a ello. El de la visión no, claro está, pero no me lo supieron diagnosticar.

Tras dos años de esperas a visitas de especialistas por si era de la columna, esperas para radiografías, tac y un largo etcétera… Una gran profesional de la otorrinolaringología me dijo: Tamara, tú no andas bien. Te voy a mandar una resonancia de cabeza y cervicales.

Y yo, tan harta de ir como una pelota de médico en médico y no hallar solución, y mi humor ácido, decía: venga vamos a ver si me sacan alguna gilipollez en la cabeza que alguna debo de tener. Y… ¡BINGO!

Y ahora venía aquello de…

Tamara, tienes una enfermedad neurodegenerativa. (Os podéis imaginar mi cara) Ahí sí que se me fue la tontería, las ganas de hacer bromas y de todo.

Y ya, a partir de ahí, pruebas y más pruebas para confirmar que la Esclerosis Múltiple hacía ya algún que otro año que había llegado a mi vida pero no nos habían presentado.

A día de hoy, nos han presentado a medias porque todavía estoy a la espera de los resultados de la médula para ver en qué nivel de amistad estamos.

¿POR QUÉ A MI?

La pregunta del millón.

Ya os he contado en alguna ocasión que yo soy mucho del porqué de las cosas. Y esta vez no iba a ser menos. ¿Por qué a mi?

Pues porque sí y punto. Y aún gracias porque siempre, siempre, podría ser peor.

Mi cuerpo se ha inflamado. Esta es una enfermedad neuroinflamatoria. ¿Y esta inflamación de que es consecuencia?

Pues según estudios (por lo que he podido leer) puede ser causa de: agentes tóxicos, patógenos y estrés crónico.

¿Me cuadra? Me cuadra.

La última es la que más me encaja. Como diría mi Abuela, si tuviera 10 años menos sabiendo lo que sé hoy, cuantas cosas, circunstancias y personas tóxicas hubiera apartado de mi vida. Pero la vida es así.

La vida no es fácil, pero sí es simple. Y a veces, nos la complicamos mucho. Y en este mundo tan acelerado y envenenado en el que vivimos, tenemos la incubadora perfecta.

¿ Y AHORA QUÉ?

Por tanto, esto no va a ser un camino de rosas pero mi obligación y la de todos vosotros (sean las circunstancias que sean) es seguir adelante. La palabra rendirse no entra en este vocabulario. Alguien alguna vez me dijo: “Eres como el ave Fénix que resurge de sus cenizas”. Y así es, esa soy yo.

Ahora todo me cuesta más hacerlo, hasta la más mínima tontería. Pero no me permito parar. Aunque me cueste más lo hago, quedarse parado lamentándose no es una opción.

El ejercicio físico, una alimentación equilibrada y una vida más tranquila son mis aliados a día de hoy. Pero esto da igual que tengas EM que no, porque esto es lo que deberíamos hacer todos.

Esto es simplemente una primera pincelada, la carrera acaba de empezar. Os lo he sintetizado todo mucho. Pero en resumidas cuentas… Mi mensaje es: Sí, la esclerosis múltiple es una gran p… Pero la vida es algo más que esto. Esta es una compañera de viaje non grata, a la que yo no he invitado, pero que ha venido para quedarse. Así que si no puedes con tu enemigo, únete a él.

Siempre dando las gracias, porque siempre podría ser peor. Aprovechando la ocasión te invito a que leas la reflexión de la Abu sobre EL PODER DE SER AGRADECIDO.

Me considero una persona afortunada en muchos aspectos de la vida. Y, además, cuento con el apoyo de grandes personas a mi alrededor que no tienen Esclerosis Múltiple, pero han elegido tenerla conmigo.

No quisiera finalizar esta entrada sin antes deciros que ELBOLSILLODEMIABUELA abre esta nueva ventana para conocer un poquito más sobre la EM (yo todavía soy novata). Así que invito a todo aquel que quiera, a pasarse por aquí y contarnos su experiencia. Toda información es buena. Aquí estamos en modo esponja para nutrirnos. Puedes contactar con la Abu dejándonos un comentario, a través de las redes sociales (Twitter, Facebook, Instagram y Pinterest) o a través de correo electrónico: contacto@elbolsillodemiabuela.com

¡Gracias una vez más!

Joven Economista. Valenciana de cuna. Experta en nada. Observadora en todo. Admiradora de las abuelas y los abuelos, sabios y eternos.

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